Productos tóxicos y residuos peligrosos

Los productos tóxicos y residuos peligrosos comportan grandes y graves riesgos para el medio ambiente y para la salud de las personas. Provienen de distintas empresas, productos y hasta de los alimentos, y pueden causar severas intoxicaciones y contaminar a quienes tengan contacto con ellos y ser uno de los máximos responsables de la contaminación ambiental.

Productos tóxicos y residuos peligrosos

Las sustancias y productos tóxicos comportan grandes y graves riesgos para el medio ambiente y para la salud de las personas. Provienen de distintas empresas, productos y hasta de los alimentos, y pueden causar severas intoxicaciones y contaminar a quienes tengan contacto con ellos y ser uno de los máximos responsables de la contaminación ambiental.

Para que tengan una mayor apreciación de los riesgo de estos productos y sustancias, consideren que decir producto toxico es sinónimo a veneno.  Un veneno que va dañando a todo lo que entra en contacto con él. Algunos actúan con mayor rapidez que otros, pero todos, a corto, mediano o largo plazo, son dañinos.

Según la composición de cada producto toxico, el daño será mayor o menor y se evidenciará de distintas formas en las personas y en la naturaleza. A modo de ejemplo, la lejía ejerce una acción directa y muy rápida quemando los tejidos que se pongan en contacto con ella, en tanto que si uno está en contacto con el plomo contenido en la atmosfera, este elemento toxico se va acumulando de manera lenta en los tejidos y puede ocasionar daños neuronales a largo plazo.

Las personas deben prestar especial atención a los productos de uso cotidiano, dado que muchos compuestos tóxicos se encuentran en ellos, especialmente en productos de limpieza, medicamentes y  cosméticos. Se debe observar las precauciones e imágenes de advertencia, y ser cuidadosos en el uso de estos productos, de lo contrario, los compuestos tóxicos actuarán en contra de vosotros.  Además, los alimentos también pueden contener productos tóxicos. Algunos lo pueden presentar como restos de los plaguicidas que se usaron en las cosechas, entre otros ejemplos más.

Las principales consecuencias sobre la salud humana son los daños que pueden causar en el sistema reproductivo, alteraciones hormonales, provocar cáncer y concluir con la vida en los casos más extremos.

¿Qué productos pueden ser tóxicos?

La cantidad de productos, aparatos y equipos que contienen sustancias toxicas en su composición son muchos. Es por ello que hay que leer la composición de cada uno de los productos para saber si pueden acarrear daños por la toxicidad. Entre los productos que tienen componentes tóxicos podemos citar a los siguientes:

Productos de limpieza. La gran mayoría de los productos toxicos que existen en una vivienda corresponden a productos de limpieza. Estos productos son toxicos, inflamables, nocivos y corrosivos. En consecuencia, hay que tener mucho cuidado y tratar de ir reemplazando el uso de estos productos por otros que no sean tóxicos, o lo sean menos.

Insecticidas y similares. Estos productos cuyo objetivo es exterminar plagas contienen un alto grado de toxicidad.

Electrodomésticos y utensilios. Aquí se encuentran las pilas y baterías. Estas son toxicas y contribuyen negativamente sobre el medio ambiente, ya que contienen un alto grado de contaminación.

Productos y equipos de uso diario. Las sustancias toxicas también se encuentran en ordenadores y televisores, y en los juguetes de los niños. Hay que comprar de forma consciente e informarse de la composición de los equipos y, sobre todo, de los juguetes con los que los pequeños estarán en contacto.

Sobre los equipos electrónicos, al contener sustancias toxicas, es menester reciclarlos o desecharlos correctamente. Con esto queremos decir que si tienen un ordenador viejo o un televisor que se rompió, no lo tiren directamente a la basura, sino que lo lleven a los lugares que se dedican a su reciclaje o tratado. Si esto no es así, estos equipos estarán lanzando al ambiente varias sustancias contaminantes constituyendo un residuo peligroso (ver más adelante).

Alimentos. Varios alimentos, como las frutas, verduras, cereales y sus derivados, conservan restos de plaguicidas que pueden volverse tóxicos. Por ello hay que lavar bien a estos alimentos.

Precauciones ante los residuos peligrosos

Residuos tóxicos y peligrosos

Los residuos considerados peligrosos son aquellos productos y materiales que, al ser desechados por las empresas o personas, pueden liberar al medio ambiente sustancias toxicas muy peligrosas para al mismo medio ambiente y para todos los organismos vivos: plantas, animales y seres humanos.

En la legislación española se define como “los materiales sólidos, pastosos, líquidos, así como los gaseosos contenidos en recipientes, que, siendo el resultado de un proceso de producción, transformación, utilización o consumo, su productor destine al abandono y contengan en su composición alguna de las sustancias y materias que representen un riesgo para la salud humana, recursos naturales y medio ambiente.

El vertido y la manipulación correcta de este tipo de residuos es de suma importancia para evitar que se origine una gran contaminación ambiental y que los organismos vivos padezcan las consecuencias de las sustancias toxicas. Es por esta misma razón que hay que exigir y hacer cumplir la normativa sobre los residuos peligrosos a las empresas, y las personas deben ir modificando sus hábitos de consumo a productos que no contengan sustancias contaminantes.

Vale aclarar que la normativa regula la gestión adecuada de los residuos peligrosos: identificación, segregación, almacenamiento correcto y entrega (deposito) a una empresa autorizada para tratar y gestionar este tipo de residuo altamente contaminante.

¿Cuándo se debe tratar a un residuo como peligroso?

Todos los materiales y productos se deben tratar como residuos peligrosos si presentan alguna de las siguientes características:

  • Inflamabilidad: capacidad de un residuo de inflamarse bajo ciertas condiciones o de arder espontáneamente. Ejemplos: aceites y disolventes usados, papeles o cartones impregnados con fuel o aceite, etc.
  • Corrosividad: capacidad de un residuo de dañar o destruir materiales o tejidos orgánicos por acción química. En caso de fuga, derrames o vertidos, estos residuos pueden ocasionar graves daños ambientales. Ejemplos: ácidos decapantes agotados.
  • Reactividad: potencial de las sustancias para reaccionar químicamente liberando energía
    (calor) y/o compuestos nocivos (humos, gases, vapores) ya sea por descomposición o por combinación con otras sustancias. En caso de fugas, derrames o vertidos, también pueden dar lugar a graves daños ambientales. Ejemplos: peróxido de hidrógeno (agua oxigenada), hipocloritos, cianuros, etc.
  • Toxicidad: capacidad de los materiales residuales de resultar dañinos o letales al ser ingeridos o absorbidos por un organismo vivo (plantas, animales, personas). Al igual que los anteriores, si hay fuga o un escape se puede dañar considerablemente al medio ambiente.

Guía de control y gestión de residuos peligrosos

Ver todas las sustancias que generan residuos peligrosos

Fuente: Fundación Vida Sostenible y ISTAR

Foto 1: Toxic Waste por Sierraclub en Flickr

Foto 2: Toxic Waste en Wikimeddia