Productos secundarios de la canasta básica

La canasta básica el un término que se utiliza en Latinoamérica para hacer designar el conjunto de productos que forman parte de las necesidades de las personas. Según el país, la canasta básica tendrá unos elementos u otros, y es que no es lo mismo medir la pobreza en México que en España. Así, la canasta básica, que en un principio se utilizó para conocer el límite de calorías y proteínas necesarios para vivir, ahora es un medidor de la salud del consumo del país.

La canasta básica es un término que se utiliza en América Latina para hacer referencia al conjunto de productos que forman parte de las necesidades de las personas. A principios del siglo XX en la canastas básica se incluían, principalmente, productos alimenticios. De esta manera, a partir del conjunto de elementos que constituían la canasta se podía realizar una medición de la indigencia. La CBA (Canasta Básica de Alimentos) era un buen termómetro para calcular el grado de pobreza de una población. La idea de crear este indicador nació del químico inglés Seebohm Rowntree, que se encontraba estudiando qué nivel de proteínas y calorías necesitaba el ser humano para poder vivir. De este modo, se podía calcular científicamente los límites de la pobreza.

La cultura se ha instalado en la canasta básica

Para estudiar con mayor detalle el contenido de una canasta básica, hemos de concretar un caso. En este artículo hemos elegido el de México por representar un país paradigmático en crecimiento económico, pero todavía con un alto nivel de subdesarrollo. Según, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) la canasta básica “es el conjunto de bienes y servicios indispensables para que una persona o una familia pueda cubrir sus necesidades básicas a partir de su ingreso”. Es decir, en ella se han de incluir todos los productos necesarios para poder vivir de manera saludable, tanto a nivel físico como a nivel mental.

En el caso de México, son 80 los productos que forman parte de la canasta básica: aceites y grasas vegetales comestibles, agua embotellada, arroz, atún y sardina en lata, azúcar, bistec de res, café soluble, café tostado, carne molida de res, cerveza, concentrados de pollo y sal, chiles procesados, chocolate, frijol, galletas populares, gelatina en polvo, harinas de trigo, hígado de res, huevo, jamón, estufas, televisores, pilas, licuadoras, suavizantes, gas, electricidad, focos, antigripales, anticonceptivos, cine, taxi, bicicletas, autobús, estilográficas, desodorantes y un largo etcétera que aquí no quiero detallar.

Como se puede observar, los productos básicos en México son muy distintos a los que se podrían utilizar en otro país como España. En este sentido, es cierto que la lista se ha ampliado en los últimos años y que en ella se han incluido productos que no son del todo necesarios para la vida, sino para una buena calidad de vida. De ahí que encontremos productos culturales como el cine u otros que en tiempos anteriores eran considerados auténticos lujos. Los tiempos van cambiando y lo que ahora se considera pobreza antes no lo era.

Foto: mejiaperalta