Las causas de la desaceleración económica en España, a fondo

construccion1.jpgSon muchos los debates que en la actualidad inundan los diversos medios de comunicación en toda España, en los que diversos contertulios exponen sus opiniones sobre cómo es posible haber llegado a la desaceleración económica.
La mayoría de los expertos en España, coinciden en señalar que en el país ibérico se han dado una serie de circunstancias que, sumadas a las que afectan ya a todo el mundo, han dado como resultado una subida de precios de productos básicos galopante, además de la amenaza que pende sobre las constructoras, de cientos de miles e incluso millones de despidos.

La subida de los precios de alimentos básicos ha contribuido a poner a las familias en una situación económica realmente delicada.

A estas alturas existe una clara unanimidad en que, en España, la economía ha sentado sus pilares básicos durante los últimos diez años sobre dos sectores: la construcción y el turismo.

Es a partir del inicio del año 2004, cuando los principales analistas empiezan a advertir a través de los medios de la amenaza que existe sobre la economía nacional a causa de sostener la prosperidad económica en el ladrillo. Fué ese año cuando, el incremento de los costes de financiación de los créditos hipotecarios crecieron por primera vez desde 2000, en línea con el esperado aumento de los tipos de interés, llegando a provocar un descenso cada vez mayor de la demanda de vivienda, exactamente tal y como ya había augurado el BBVA a través del Servicio de Estudios sobre coyuntura económica.

Pocos meses después, el Instituto Nacional de Estadística hacía públicos unos datos espectaculares sobre crecimiento de la economía española, que alcanzaba el 3,27% durante el año 2004. El INE indicó que el ‘centro de gravedad’ del desarrollo económico peninsular entre 1995 y 2003 tendía a desplazarse hacia Madrid desde el Norte y desde el Este hacia el Oeste por el empuje de las provincias limítrofes con Portugal. Las provincias del norte de España perdían peso económico, a causa de la especulación inmobiliaria, que parecía no tener fin, sobre todo en la Costa del Sol y en el sur.

Durante todos esos años había siempre un dato común: la deuda bancaria de las familias no paraba de aumentar, mes a mes. Era la prueba de que algo no marchaba como debía.



En el último trimestre del pasado año 2007, la economía nacional creció un 0,8 por ciento en tasa intertrimestral. De este modo, la actividad productiva habría registrado un descenso del 37,5 por ciento en apenas tres meses. La diferencia aún sería mayor con respecto al primer trimestre de 2007. Entonces, el PIB subió un 1% intertrimestral que, implicaría que la velocidad de la economía española se habría reducido a la mitad en un año.

Para los expertos, la prueba de que la crisis en España no es consecuencia de lacrisis.jpg situación a nivel global, se encuentra en el sector bancario. Mientras que en la mayoría de los países de Europa los grandes bancos anuncian recortes en sus beneficios, en España todas las entidades bancarias baten récords históricos de ingresos, sin embargo, a causa de la subida de los precios, también desconfían de otorgar nuevos créditos a consumidores, lo que hace que el consumo descienda considerablemente sobre todo a partir del inicio del año 2007, repercutiendo en la industria, así es como numerosas inmobiliarias (mas de 40.000 durante el pasado año) se declaran en suspensión de pagos, y mas tarde en quiebra.

Así, a grandes rasgos, nuestra crisis se debe al modelo de crecimiento, basado fundamentalmente en la construcción y en una financiación cómoda, tanto interna como externa. Ahí está el déficit exterior del año 2007 de unos 108.000 (ciento ocho mil) millones de euros.

España es el pais que, en proporción a su economía, tiene mayor déficit exterior, sin posibilidades, por otra parte, de enmendar dicho problema, pues la existencia del euro impide hacer devaluaciones de la moneda.

La mayoría de los cierras se realizaron a partir de la segunda mitad del año, cuando comienza a llegar el pánico al sector bancario en Europa, tras conocerse los datos de la crisis subprime en los EEUU.

A esta situación no ayudó en nada la subida continuada del Euribor, que cada mes asfixiaba las economías familiares, provocando una disminución considerable del consumo, y es que, las entidades bancarias desconfiaban cada vez mas de otorgar créditos a cualquiera, sobre todo después de comprobar los resultados que esa política ha traído en los Estados Unidos.

A principios de 2008 surgían las primeras propuestas por parte de los expertos para afrontar la desaceleración que se había iniciado ya hace un año. Así, Caja Madrid señalaba que el perfil de ralentización será más marcado que el previsto inicialmente, pero la economía parte de unas tasas de crecimiento muy elevadas y necesita depurar los desequilibrios acumulados en un largo e intenso ciclo y, para ello, se requieren avances del PIB más próximos al potencial.

En enero ya había unanimidad de opinión en que el principal culpable de que la economía española crezca menos el próximo ejercicio será el frenazo del sector de la construcción, que ha sido el motor del PIB los últimos años.

La situación pese a todo, todavía se mantiene en vilo, y los expertos coinciden en señalar que un escenario “menos optimista” para Europa de lo esperado tendría efectos “doblemente” negativos para España, porque mermaría la mejora del sector exterior y la inversión productiva.

Hasta el momento todo ha resultado ser aun peor de lo que los analistas señalaban. Primero afirmaron que, a partir de febrero, el Índice de Precios al Consumo iniciaría una bajada lenta, y se mantendría por debajo del 4% durante todo el 2008.

Sin embargo, mes tras mes, se han sucedido los datos de subida, llegando a fijarse los últimos en el 4,1% interanual.

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