Importancia de los tributos

Con los impuestos se paga todo aquello que pertenece al Estado y del cual nos beneficiamos los ciudadanos: colegios, hospitales, carreteras, servicio de limpieza, transporte público, profesionales educativos y sanitarios, bomberos, policía, ejército, etc. Por este motivo, es muy importante saber que nuestros impuestos van a parar a nuestro propio beneficio. Lo que no se entiende es que si se suben, las ventajas de vivir en un Estado Social del Bienestar desaparezcan. ¿A dónde va a parar este dinero?

¿Alguna vez se ha parado a pensar de donde sale el dinero para pagar el mobiliario urbano de su ciudad? ¿Y los médicos y profesores que nos cuidan y nos enseñan? También habrá que mantener los hospitales y centros de educación donde trabajan estos. Además, si queremos nuestra ciudad en buen estado de salubridad hemos de mantenerla limpia ¿De dónde sale todo este dinero? Más de uno creerá que todo cae llovido del cielo, pero no. Todo esto (y mucho más) lo pagamos nosotros con nuestros impuestos. Los tributos son de una importancia crucial para el mantenimiento del Estado, del cual formamos parte todos y cada uno de nosotros. Por este motivo, conviene recordar a más de uno que, cuando estropeamos mobiliario urbano o atentamos contra profesionales como los médicos o los profesores lo estamos haciendo perjudicando al resto de la sociedad. Pero, sobre todo, quien se perjudica es uno mismo.

Los políticos tienen que ser los primeros en saber cuál es la importancia de los tributos

Hay que comenzar, y sobre todo en tiempos de crisis, a valorar lo que pagamos con nuestros impuestos. Por este motivo, cuesta creer que la alcadesa de Madrid, Ana Botella, haya propuesto rebajar el servicio de recogida de basura de la capital de España con motivo de ajustar las cuentas públicas. Si se supone que los tributos son invertidos en mejorar y mantener las prestaciones sociales (sanidad, educación, seguridad, limpieza), ¿a dónde van a parar cuándo se aumentan pero los servicios sociales se reducen? Esa sería una buena pregunta para hacerle al ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, empeñado en perdonar a todas aquellas personas que no pagan impuestos (sobre todo, los que derivan de una actividad empresarial), pero que se benefician de todas las ventajas que tiene un Estado Social del Bienestar.

Nunca es tarde para dar marcha atrás y parece que el señor ministro se ha dado cuenta que para mejorar la economía española (cuyo problema de déficit es obvio) hay que comenzar atacando aquellas actividades que pasan por debajo de cualquier control estatal, es decir, aquellas que se encuentran sumergidas. Por este motivo, el ministro de Hacienda ha anunciado que aprobará una ley contra la economía sumergida, alejándose de la postura tomada anteriormente al comienzo de la legislatura en la que se amnistiaba a todas aquellas personas con cuentas pendientes a la Seguridad Social. El borrón y cuenta nueva ha servido para que muchos delincuentes (particularmente, mafias que controlan el mercado de la droga y las armas) se beneficien de una amnistía fiscal totalmente injusta.

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