El Proteccionismo en la economía mundial

El proteccionismo es una medida de política económica que permite la industrializacón del aparato productivo interno de los países, aunque a costa de sacrificar el comercio exterior. En un mundo dominado por los ideales librecambistas, es importante analizar como en la actualidad, esta política parece estar más revitalizada que nunca.

Se define como proteccionista la política de un país que mediante altas tarifas arancelarias, cuotas a las importaciones, tasas de cambio altas e incentivos fiscales a sus empresas, trata de resguardar el mercado local para sus nacionales, evitando la competencia con las empresas del exterior. Como una de las consecuencias más notorias de la limitación al comercio entre las naciones, el proteccionismo es comúnmente asociado con las posturas de la antiglobalización, no obstante en muchos aspectos puede alejarse de la misma.

El ideal proteccionista de las naciones se puede definir como la independencia absoluta de una nación frente al resto del mundo, puesto que lo que se busca es la creación al interior de un país de todos los bienes necesarios para suplir las necesidades de su economía. Desde una perspectiva histórica, es claro que el proteccionismo hacía parte de históricas políticas económicas como el mercantilismo y la sustitución de importaciones.

Los mercantilistas promovían un modelo de política económica en la que se tuviera una balanza comercial siempre positiva frente a los demás países, puesto que su intención era importar muy poco y exportar los excedentes de su producción. Es evidente que sí cada país tiene este misma filosofía, el modelo no es posible de aplicar a escala mundial. Por otro lado, la sustitución de importaciones lo que promovía era industrializar a los países con la intención de producir a su interior lo que anteriormente exportaban. Fue una política que encontró su apogeo en la segunda mitad del siglo pasado en América latina, y que tuvo resultados interesantes.


Como medidas comunes para lograr la aplicación del proteccionismo en la economía de un país, encontramos siete mecanismos que históricamente han funcionado a nivel mundial.

El primero de ellos son las tarifas arancelarias, que son un impuesto que genera sobrecosto a los bienes importados, elevando de manera considerable el precio del producto que viene de afuera del país, lo que lograr generar fuertes incentivos al consumo y a la producción de bienes nacionales.

La cuotas a la importación son otro mecanismo muy utilizado para fomentar la producción nacional, puesto que se permite la importación de algunos productos que el país no está en capacidad de crear y que son necesarios para la economía, pero tan sólo en una cantidad limitada, esperando que el sector nacional produzca la cantidad restante para satisfacer la demanda nacional. Es claro que la intención detrás de las cuotas de importación es que en el futuro la industria nacional supla el total de la demanda del país por ese producto.

Una medida muy usada por los países para evitar la importación de bienes de otros países son las barreras administrativas. Por medio de estas, los gobiernos aplican medidas sanitarias, fitosanitarias, estándares ambientales y otras, que impiden el libre comercio entre las naciones.

Una de las medidas más controversiales de las políticas proteccionistas son la legislación anti-dumping, puesto que ésta evita que productos de otros países que tienen costos de producción mucho más bajos que los nacionales, entren al país con un costo para el consumidor mucho más atractivo que el ofrecido por el productor nacional. Una vez aplicada la ley antidumping al importador, se aplican altísimas tarifas arancelarias al mismo.

Uno de los mecanismos más importantes y efectivos de cualquier mecanismo de protección son los subsidios directos. Por medio de éstos, los gobiernos entregan préstamos o ingresos directos a los productores de importantes bienes para el país. De esa manera, los gobiernos entregan ingentes recursos a un sector importante de la economía, para que las personas produzcan esos bienes, no importa lo poco productiva que en ello sea la nación, con tal de no depender de productores externos, arriesgando a futuro la soberanía del país.

Por último, una de las medidas más efectivas son las tasas de cambio altas, puesto que el alto precio de la moneda extranjera hace que los precios de los productos importados sean sumamente altos, frenando de esa manera el libre intercambio comercial.

Para cualquier persona medianamente informada de la situación económica mundial, las medidas mencionadas anteriormente no deben parecerle algo pre histórico, sino por el contrario, algo sumamente coyuntural. Por mucho de que se hable de la preponderancia del modelo neo-liberal (que de nuevo no tiene nada) la verdad es que las políticas proteccionistas son parte de los gobiernos de todo el mundo, y de todos los días.

El ejemplo más citado en este caso, y que más daño le hace al librecambio mundial, es sin duda alguna los inmensos subsidios agrícolas que las naciones desarrolladas otorgan a sus productores nacionales. Es evidente que bajo este mecanismo, los Estados Unidos, la Unión Europea y Australia, impiden que productos agrícolas del exterior, de mucha mejor calidad y precios (teniendo en cuenta que es esa la ventaja comparativa de los países subdesarrollados) no entren a sus países, puesto que una competencia con productos importados sería letal para su creación interna.

Igualmente, es de resaltar las cuotas a las importaciones de textiles de China, así como los constantes juicios basados en leyes anti-dumping contra empresas de todo el mundo, las tasas de cambio desfavorables de los países subdesarrollados, son referencias constantes en la prensa económica internacional. Así mismo, no se puede decir que vivamos en un mundo de aranceles cero, aunque de todas las medidas anteriormente citadas, es de resaltar que son éstas las que más se han desmontado en pro de un mundo regido por el libre cambio.

Es evidente que actualmente estamos en un mundo que promueve el comercio entre las naciones como la mejor medida para desarrollar a todos los países; pero que de manera muy directa aplica medidas proteccionistas de constantemente. Los gobiernos del mundo no creen en el libre cambio más de lo que creen en el proteccionismo, ambas son medidas que se toman de acuerdo a las necesidades y de sus intereses, ninguno está en pro de un mundo donde solo los mejores produzcan lo que mejor saben hacer, puesto que es evidente que ese mundo no es posible.

Ya hay 1 comentarios. ¿Quieres dejar el tuyo?

  • 20 mar 2009

    Me parece muy interesante este blog! Hace poco leí un reportaje sobre el mismo tema en un portal colombiano dedicado a proveer información electoral y sobre los candidatos en Colombia, especialmente lo relacionado con las elecciones 2010 en Colombia y con los candidatos al congreso y a la presidencia.

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