El ciclo de conversión de efectivo

El ciclo de conversión de efectivo es el plazo que transcurre desde que se paga la compra de materia prima necesaria para manufacturar un producto hasta la cobranza de la venta de dicho producto.

El ciclo de conversión de efectivo es el plazo que transcurre desde que se paga la compra de materia prima necesaria para manufacturar un producto hasta la cobranza de la venta de dicho producto. Este ratio de medición es también conocido como Ciclo de Caja y se calcula empleando la siguiente fórmula:

CCE= PCI + PCC – PCP

En donde:

PCI = periodo de conversión de inventario.
PCC = periodo de cobranza de las cuentas por cobrar.
PCP = periodo en que se difieren las cuentas por pagar.

El primer punto relacionado con el periodo de conversión de inventario, representa el tiempo promedio que se requiere para convertir la materia prima en producto terminado listo para su distribución y posterior venta. Se calcula en base a la siguiente fórmula:

PCI = Inventario / Costo de ventas diario.

El segundo componente de la fórmula es el periodo de cobranza de las cuentas por cobrar, que equivale al tiempo promedio que se requiere para convertir las cuentas por cobrar producto de las actividades normales de operación y que se relacionan directamente con el giro del negocio en dinero efectivo. Este indicador es también conocido como “días de venta pendientes de cobro” y se calcula en base a la siguiente fórmula:

PCC = Cuentas por cobrar / Venta diaria a crédito.

Por último el periodo en que se difieren las cuentas por pagar, no es más que el tiempo promedio que transcurre entre la compra de la materia prima, contratación de mano de obra o adquisición de bienes para la venta, y momento en que se ejecuta el pago correspondiente.

PCP = Cuentas por Pagar / Compras diarias a crédito.

Tomaremos el ejemplo hipotético en que nuestra ya conocida compañía “Subprime” desea calcular su ciclo de conversión en efectivo, para ello estima adquiere la materia prima con crédito a 35 días; por otro lado exige a sus clientes el pago de las facturas 70 días después de efectuada la venta como máximo. Los analistas de “Subprime” han determinado además que en promedio transcurren 85 días entre la compra de materia prima y la venta del bien terminado.

Ahora para determinar el Ciclo de Caja de la empresa, procederemos a reemplazar los valores en la fórmula:

CCE = PCI + PCC – PCP
CCE = 85 + 70 -  35
CCE = 120 días.



Una aclaración importante, el ciclo de conversión de efectivo es igual al plazo promedio de tiempo durante el cual un Euro queda invertido en activos circulantes, marcando la diferencia entre el periodo en que demoran en ingresar las entradas de efectivo (PCI y PCC) y la demora en el pago (PCP); esto significa que este ciclo de conversión no es más que la demora neta representada en días.

La empresa por tanto, persigue como objetivo acortar lo más posible su ciclo de conversión de efectivo sin dañar las operaciones normales. Si estos se logra de alguna forma se mejoraría la capacidad de obtener utilidades, debido a que se reduce también la necesidad de requerir financiamiento externo, por lo que la compañía cuenta con dinero líquido más rápidamente; dinero que por cierto no representa para la empresa costos de financiamiento ni gastos innecesarios.

Algunas ideas para acortar el ciclo de conversión de efectivo.

La primera consideración es, claro esta, disminuir el periodo de conversión de inventario. Esto se consigue analizando los procesos de producción para determinar aquellos innecesarios con el fin de fabricar los productos más rápidamente. En caso la empresa sea comercial se deberá buscar reducir los tiempos de llegada de la nueva mercadería, efectuando los pedidos antes de que se agote el stock de acuerdo a la demanda del producto; otra forma es reducir el tiempo de almacenaje, y ello se consigue  vendiendo más rápido.

Hay varias formas para vender más rápido que se ajustan a las premisas anteriores y que se aplican tanto a empresas industriales como comerciales. Una de ellas es la técnica de promociones y ofertas, otra manera es ofreciendo descuentos sean estos por pronto pago (fuera de factura o en factura). También podemos adoptar la estrategia de ofrecer crédito con o sin restricciones, dependiendo del análisis que hagamos del cliente.

Como vemos la idea es no quedarnos con el inventario más del tiempo necesario, hay que moverlo, ejecutarlo, venderlo, la empresa debe rotar el inventario lo más posible y buscar siempre reducir los tiempos de conversión.

La segunda forma es disminuir el periodo de cobranza de las cuentas por cobrar. Aquí se contemplan dos cosas: la primera se relaciona con los clientes al contado, en este caso debemos motivar a los equipos de cobranza y desarrollar una estrategia de cobranza geográfica y segmentada. La segunda situación a tener en cuenta se relaciona directamente con los clientes al crédito, en este caso hay que motivarlos a que paguen a tiempo y una de las formas es brindarles descuentos, con el fin de que cancelen incluso antes del vencimiento.

Por otro lado las buenas relaciones con los clientes son el eje fundamental de los negocios y para disminuir el periodo de cobranza es indispensable mantenerlas. Ello podemos conseguirlo entregando productos de calidad y en el plazo establecido como también proporcionando un servicio post-venta adecuado y con canales accesibles.

La tercera forma es aumentar el periodo en que se difieren las cuentas por pagar. Para ello debemos negociar más días de crédito con proveedores, sin perjudicar la propia imagen y reputación de crédito de la empresa. Las operaciones de negociación deben ejecutarse de tal forma que se evite el incremento de costos o se limite la provisión de materias primas o mercadería retrasando el proceso de venta.