Cálculo de la utilidad neta

La utilidad neta es el resultado de restar todos los gastos, operacionales y no operacionales, a los ingresos brutos generados durante un periodo concreto de tiempo.

utilidad neta

Entre los muchos términos y conceptos específicos de la ciencia económica y empresarial que debe conocer cualquier gestor de un negocio, ocupa un lugar preferente el cálculo de la utilidad neta. Esta operación está orientada a hallar el rendimiento definitivo de todos los procesos de venta resultantes de la explotación de una serie de activos. Se trata de un proceso relativamente complejo pero que se utiliza en cualquier actividad económica en la que los inversores deseen comprobar los resultados netos de explotación o repartirse los beneficios.

El primer paso consiste en tomar el número absoluto de ventas y restarle las devoluciones, con lo que obtendremos las ventas netas. A esta cantidad se le restan a continuación los costes del proceso de venta, obteniendo así la utilidad bruta de las ventas. Seguidamente, pasamos a descontar los gastos operacionales, es decir, los que tienen que ver directamente con el proceso de venta o distribución. En estas dos primeras operaciones se descuentan principalmente los salarios y costes de explotación de las posibles instalaciones físicas.

Los gastos e ingresos no operacionales son aquellos que se producen al margen del negocio principal o colateralmente, y podrían englobar la publicidad o cualquier otro tipo de acción que genere ventas o gastos. Dependiendo del tipo de negocio, este aspecto podrá presentar cifras positivas (que se sumarán a la utilidad operacional) o negativas (que, obviamente, se restarán). La cantidad obtenida será la utilidad antes de impuestos y reservas, también conocida como utilidad bruta. Esta es la cifra necesaria para extraer la utilidad neta.

Para finalizar, tomamos el dato bruto de utilidad y le restamos el tipo impositivo correspondiente, que fluctúa según cada país y según el importe. En algunos casos es posible que deba restarse una reserva legal, cuya cuantía es también variable pero que rara vez supera el 10%. El resultado de esta última operación arrojará la utilidad neta, esto es, el beneficio económico generado para los inversores del negocio durante un periodo de tiempo concreto. No obstante, la utilidad neta también puede ser negativa.

Vía: Gerencie

Foto: Jorge Franganillo