Cómo afecta el cambio climático a la salud humana

El cambio climático es uno de los temas más preocupantes de la actualidad, el cual afecta de modo considerable al medio ambiente y a las personas. En este articulo nos focalizaremos en esto último, más específicamente en cómo afecta el cambio climático en la salud humana, mencionando distintos problemas y enfermedades que se originan o acentúan a causa de las condiciones climáticas.

Cómo afecta el cambio climático en la salud humana

El cambio climático, uno de los temas más preocupantes de la actualidad, afecta de modo considerable al medio ambiente y a las personas. Las organizaciones mundiales y sociales toman al cambio climático como un tema prioritario y organizan distintas reuniones y cumbres para planificar diversas estrategias a nivel mundial y local para combatir a este problema.

Al respecto, en los últimos años, fruto de las altas emisiones de CO2 y de otros gases de efecto invernadero que se han lanzado, es notable observar cómo la temperatura  ha subido significativamente. Se estima que en los últimos 100 años el mundo se ha calentado en torno a 0,75°C, y que durante los últimos 25 años el problema se ha acentuado, situándose, el calentamiento global, en 0,18°C por década.

Con este comportamiento, el cambio climático contribuye a muchas amenazas que no hacen más que generar daños. Por ejemplo, influye en la calidad del aire, del agua y de los alimentos; contribuye a un mayor número de desastres naturales; coopera con el deshielo de los glaciares y el aumento de nivel del mar; y propaga enfermedades que se enaltecen en las zonas y países más pobres y vulnerables, entre otras consecuencias más.

Focalizándonos en cómo afecta el cambio climático a las personas debemos obligatoriamente hacer mención a sus efectos adversos y negativos sobre la salud humana. Algunas de estos efectos son:

Calor extremo

El cambio climático dio y da lugar a temperaturas muy elevadas. De hecho, este año hemos sido testigo de las olas de calor que se produjeron en varias ciudades del mundo, alterando a las conductas y actividades propias de los lugares y habitantes. Y dependiendo las zonas en las que se producen las extremas temperaturas, las consecuencias son de menor o mayor magnitud.

Particularmente en las personas, las altas temperaturas contribuyen al agravamiento de las enfermedades cardiovasculares y respiratorias (sobre todo en personas de mayor edad) y, en los peores casos, concluye con la vida de las personas. También produce alteraciones en los niveles de ozono (lo aumenta) y de otros contaminantes del aire que empeoran las situaciones antedichas.

A modo de ejemplo, en la ola de calor que tuvo lugar en el verano del 2003 en Europa se ha registrado  un exceso de mortalidad que se situó aproximadamente en las 70.000 defunciones. Y las muertes por la contaminación atmosférica urbana se encuentran en torno a 1,2 millones. Cifras nada despreciables que invitan a una profunda reflexión y a tomar, de forma urgente, cartas en el asunto.

Además, las altas temperaturas conducen a que los niveles de polen y de otros alérgenos sean mayores, lo cual da como resultado un incremento del asma, una enfermedad que es padecida por aproximadamente 300 millones de personas.

Cambio climático, desastres naturales y enfermedades

El cambio climático tiene responsabilidad directa sobre muchos de los desastres naturales. Desastres que se han triplicado desde los años sesenta y que producen importantes daños al medio ambiente, a las sociedades y a las personas.

En este apartado tenemos que nombrar a la creciente variabilidad de las precipitaciones, las cuales afectan al suministro de agua dulce, y ésta, a su vez, afecta a la higiene de los lugares y de las personas, incrementando el riesgo de enfermedades diarreicas, que suman por año más de 2 millones de muertes. Así mismo, en los casos más extremos, la falta o escasez de agua provoca sequias y hambrunas.

Acompañando a estas precipitaciones, como consecuencia del cambio climático, se encuentra el aumento del nivel del mar, el cual está reflejado con el deshielo de los glaciares y las mismas lluvias. De hecho, si el mar continúa creciendo avanzará sobre muchas zonas habitadas obligando a que las personas que habitan allí se trasladen a otros sitios perdiendo mucho de lo que tienen. Esto redunda en diversos efectos sobre la salud que van desde trastornos mentales hasta enfermedades trasmisibles.

Enfermedades transmitidas por el agua y por insectos. El dengue es una de estas

En conexión a lo anterior, también hay espacio para las inundaciones. Desde hace un tiempo venimos presenciando una mayor cantidad e intensidad de las inundaciones. Para ver esto no hay que remontarse a años anteriores, ya que en la actualidad hay zonas que están padeciendo los efectos de las inundaciones e incluso de las lluvias torrenciales. Dos fenómenos que en muchas ocasiones terminan en desastres naturales provocando muchas muertes y daños,  y que además contribuyen a los siguientes problemas:

  • Alimentan a la contaminación de las fuentes de agua dulce
  • Aumentan el riesgo de enfermedades transmitidas por el agua
  • Incrementan los criadores de insectos portadores de enfermedades
  • Dañan cosechas

De continuar este problema, se estima que para 2020 se reduzca, en las regiones más vulnerables, la producción de alimentos básicos hasta en un 50% ¿Y cómo influye esto? Malnutrición y desnutrición, dos afecciones que causan aproximadamente 3,5 millones de defunciones por año.

Enfermedades transmitidas por el agua y por insectos

Como consecuencia de las condiciones climáticas, las enfermedades transmitidas por el agua o por los insectos se acentúan y asientan.

Incluso se prevé que los cambios del clima alarguen las estaciones de transmisión de enfermedades transmitidas por vectores y modifiquen la distribución geográfica. De esta forma, por ejemplo, las zonas que se ven afectadas por alguna de las enfermedades de este tipo se verán (en algunas zonas ya se ven) ampliadas. Precisamente esto se espera para la esquistosomiasis, una enfermedad que es transmitida por los caracoles en algunas zonas de China.

Otra de las enfermedades que depende en gran medida del clima es la malaria. Esta es transmitida pos mosquitos del genero Anopheles y causa la muerte de aproximadamente un millón de personas por año. Los principales afectados son los niños africanos.

Por su parte, los mosquitos del género Aedes, que se relacionan con el dengue, también se encuentran conectados con el clima y, según los estudios que existen sobre el tema, se estima que el cambio climático podría exponer a millones de personas más a esta enfermedad.

Fuente: Naciones Unidas
Foto 1: Calentamiento global por doug88888 en Flickr
Foto 2: Dengue en Wikimedia